Era un grupo pequeño, pero estaba
decidido a descubrir, de nuevas
maneras, la historia, la espiritualidad y
el carisma de la familia de San José, tal
como se presentan hoy. Cuatro
Hermanas y una Asociada, provenientes
de Canadá, India y Estados Unidos,
comenzaron su peregrinación tomando
contacto con la tierra bajo sus pies, para
percibir el eco de los pasos de las
primeras hermanas que caminaron por
las calles empedradas de El Puy, y
sentir la importancia del pasado para
cada una de ellas, mientras viven el
presente. A través de presentaciones,
conversaciones, momentos de oración
personal y comunitaria, durante las
comidas y recorriendo los lugares queridos para las Hermanas de San José en El Puy, Bas-en-Basset, Monistrol y Lyon, terminaban cada jornada
haciendo memoria de las gracias que iban emergiendo en cada una de ellas.
En el mes de mayo, profesores, personal y amigos de la
Universidad Mount St. Mary realizaron su peregrinación anual
acompañados por la presidenta Ann McElaney-Johnson. Los 28
peregrinos hicieron una primera etapa en Annecy, donde san
Francisco de Sales y santa Juana de Chantal fundaron a las
Hermanas de la Visitación. En El Puy, los peregrinos visitaron
la Cocina, los lugares históricos vinculados a las Hermanas de
San José, así como la capilla de San Miguel, la Catedral y la
tienda de encajes. El último día fueron a Bas-en-Basset para
conocer el lugar de nacimiento de la Madre San Juan
Fontbonne. Allí también disfrutaron de un abundante picnic.
Después subieron a Monistrol para visitar a las Hermanas y
conocer la iglesia donde la Madre San Juan fue arrestada.
Pasaron sus dos últimos días en Lyon. La presidenta McElaney-
Johnson procura dar un lugar especial al carisma en la
Universidad mediante estas peregrinaciones patrocinadas por el
Instituto CSJ, cuya directora es Shannon Green.
Si alguna vez han tenido dudas sobre el futuro de las Hermanas de San
José, dejen de tenerlas. El futuro ya está aquí, y tuvimos la prueba de ello
durante el programa “Raíces y Alas”, celebrado del 18 al 26 de mayo.
Hermanas procedentes de nueve países diferentes demostraron iniciativa,
valentía, capacidad de oración, solidaridad, creatividad, energía y espíritu
comunitario.
Aunque la mayoría de los estudiantes se expresaban en
español, los miembros del coro del Regis College
conocían varios cantos en francés, lo que encantó a su
público durante su peregrinación en El Puy, del 11 al
14 de mayo. Su mini concierto, ofrecido a las
Hermanas mayores y a los laicos de la residencia San
José (EHPAD), tuvo lugar en la capilla de El Puy. (Un
EHPAD es una residencia para personas mayores
dependientes). La Dra. Heather Josselyn-Cranson (arriba a la derecha)
acompañaba al grupo.
La Hermana Simone ha sido traductora de inglés a
francés en el Centro Internacional desde sus inicios
(2003). Ha ayudado a diferentes equipos del Centro a
comprender la lengua y la cultura francesas y, durante
varios años, acompañó a los visitantes a ‘La Cocina’,
haciéndoles disfrutar de su autenticidad y de su
inimitable sentido del humor. Siempre se podía contar
con ella para echar una mano en el Centro, por
ejemplo, vigilando el edificio en ausencia del equipo.
En un futuro próximo, la Hermana Simone continuará
colaborando con el Centro traduciendo textos del
inglés al francés y, por supuesto, seguirá siendo amiga
de los miembros del equipo.
Las estudiantes de la Universidad Mount St. Mary de Los Ángeles pasaron sus vacaciones de primavera en el Centro
Internacional aprendiendo la historia y la espiritualidad de las Hermanas de San José. Visitaron la Cocina y otros lugares
significativos para las Hermanas de San José en El Puy, Bas-en-Basset (abajo a la derecha), Monistrol (abajo a la izquierda)
y Lyon. En El Puy, ascendieron los 82 metros del Peñasco San Miguel para llegar a la capilla milenaria (arriba a la derecha)
y subieron también para contemplar la estatua de color ladrillo de Nuestra Señora de Francia. Asimismo, participaron en la
Misa de los Peregrinos en la Catedral. Muchas de las estudiantes consideraban que esta peregrinación era una oportunidad
única, posible gracias al programa de becas ofrecido por su universidad. Shannon Green, directora del Instituto CSJ;
Michelle Melendres, profesora; y Tavala Luxon acompañaron al grupo.
El Centro Internacional celebró 20 años al servicio de cientos de personas que, cada año, vienen en peregrinación a la ciudad donde las seis primeras Hermanas y el Padre Médaille fundaron a las Hermanas de San José, en 1650. Numerosos miembros del grupo que creó el Centro estuvieron presentes, junto con quienes hoy apoyan al Centro, sus programas y las peregrinaciones. También el primer equipo de Hermanas que preparó el lugar, se desplazó para participar en la celebración.
Un grupo de hermanas, asociadas y amigos de la Congregación de St. Augustine (Florida, EE. UU.) realizó una peregrinación de dos semanas en Francia. Antes de llegar a El Puy, visitaron Lourdes, París, Toulouse y Lisieux. Los 20 miembros del grupo estuvieron guiados por la Hna. Rita Baum, coordinadora de las asociadas de St. Augustine y antigua integrante del personal del Centro Internacional.
Este programa atrajo a una gran diversidad de hermanas y laicos provenientes de distintos países (Dinamarca, India, Japón, EE. UU.). Se les ve aquí junto a la tumba de la Madre San Juan Fontbonne, durante su visita de un día a Lyon. También visitaron sitios históricos en El Puy, subiendo, en ocasiones varias veces el mismo día, las colinas del casco antiguo. ¡Fue un grupo muy dinámico!
Nos sorprendió cuando la Hna. Marie Heckman, del Instituto San José, nos contactó para reservar dos semanas en agosto para hermanas jóvenes, africanas y francesas, que se preparaban para sus votos perpetuos; precisó que vendrían con su propia cocinera. ¡Cómo rechazar una propuesta así! Las dos semanas incluyeron un retiro de ocho días y visitas a lugares históricos, muy significativos para las Hermanas de San José. Se respiraba un ambiente de mucha seriedad y fe. Las hermanas venían de Francia, Costa de Marfil y Senegal. El P. Aristide, jesuita de Benín, acompañó al grupo.
Fue un día de celebración. Comenzó con un 4 de julio tradicional, con ‘hot dogs’, ensalada de papas, frijoles y elotes. Las hermanas francesas del Instituto San José (El Puy) fueron geniales al probar este tipo de comida y unirse a la celebración.
Annecy es un lugar hermoso y lleno de vida, y su historia religiosa lo hace aún más extraordinario, especialmente para las Hermanas de San José. Es la ciudad donde Francisco de Sales y Juana de Chantal surgieron para establecer un nuevo movimiento en la Iglesia, que permitía a las religiosas salir del claustro para dedicarse a ayudar a los pobres, a la vez que continuaban viviendo una profunda vida espiritual.
Lamentablemente, a comienzos del siglo XVII la gente no estaba preparada para permitir que las religiosas salieran a las calles para servir a los demás, por lo que el movimiento fue prohibido. Aun así, se imaginó un nuevo concepto, que impactaría a otras mujeres que deseaban servir al prójimo de una manera más activa, sin dejar de lado la oración.
Habíamos prometido a las Hermanas de la comunidad ubicada en la Plaza St. Maurice (cerca de la Cocina) que las invitaríamos al Centro para la comida de “Thanksgiving” o “Acción de Gracias” (cuarto jueves de noviembre, gran día de fiesta en Estados Unidos), pero el Covid se interpuso. Finalmente, este año cumplimos la promesa.
En Francia no existe una fiesta nacional equivalente al Día de Acción de Gracias, así que las hermanas conocieron la historia de los Peregrinos y del Pueblo Indígena, que se reunieron para una celebración de tres días, en 1621. Hoy en día, como se pone el acento en la generosidad y la ayuda de los pueblos originarios, nuestra oración de Acción de Gracias expresa nuestro reconocimiento por la Tierra, el sol, la luna, las estrellas y el Gran Espíritu que vela constantemente por todos nosotros.
Los quince peregrinos de la Congregación de San José recorrieron las calles de El Puy siguiendo las huellas de las seis hermanas fundadoras. Se detuvieron en el puente Tordu, que cruza el río Borne, para tomar la foto del grupo. Uno de los edificios que vieron puede que haya sido el orfanato mencionado en la época de las Hermanas Fundadoras (izquierda, abajo); está situado al lado de la capilla de St. Clair. Hoy en día, sirve de biblioteca en la ciudad de Aiguilhe. Cerca de ahí se encuentra el cuadrado mágico (más abajo).